Las armas ¿Protegen o Amenazan?
Y es el ser humano, la privilegiada cúspide de la cadena alimenticia, el llamado a liderar los niveles de preservación. Tomando en cuenta que adicionalmente es el único poseedor de un raro talento que le fue otorgado de manera casi caprichosa: el raciocinio. Sin embargo, la humanidad se ha empecinado en contradecir toda lógica aristotélica y ha viene fallando repetidamente en su intento por preservar la armonía de su sociedad.
Y uno de esos intentos fallidos es, a mi humilde parecer, el uso de las armas. Originalmente creadas para defenderse de los animales que amenazaban su existencia y a la vez para proveerle de un método eficaz de derrotar a las víctimas de su hambre (o tal vez eso ocurrió en distintos momentos; eso no viene al caso). Ahora el debate se puede centrar en si las armas han llevado al hombre a vivir en temor o si es este temor el que ha llevado a la proliferación de las armas. Y no hablo del armamento bélico de las naciones, ese que tiene tu país para defenderse de las amenazas externas o internas (o para atacar a aquellos países que no fueron lo suficientemente inteligentes como para delimitar sus fronteras en el pasado). Hablo de las "armas del hogar". Aquellas que están allí, como seguro contra robos, ante la eventualidad de una intrusión delincuencial.
Entonces, ¿las armas son protectoras efectivas? Hasta el día de hoy no conduzco. Es una mezcla de no tener tiempo y ser holgazán la que me ha impedido sacar el brevete y salir a ufanarme de "andar" en auto. Pero recuerdo que cuando era más joven, y cuando manejar un carro sí era un verdadero separador de estatus, pensé "apenas consiga salir en mi carro, necesitaré de una pistola para protegerme." Tal vez yo sea uno de los muchos desequilibrados que viven en Lima (porque créanme, donde menos creen, sí los hay y a montones), pero ¿a quién no le ha pasado por la cabeza algo parecido luego de ver tanto noticiario, escuchar lo que le sucedió a una amigo o incluso verlo con sus propios ojos? (por cierto, siempre pensé que eso de "vélo con tus propios ojos" es una tontería; no puedes verlo con los ojos de otros, ¿o sí?) Tal vez las armas son la mejor respuesta al sentimiento de inseguridad que nos corroe cada vez que salimos a la calle. Diablos, ¡un arma sí que te da poder!
Hace algunos meses leí un libro de Michael Moore (sí, el de Farenheit 9/11. También escribe, no sólo hace películas) titulado "Stupid White Men", gran título por cierto. Y al leer una parte del mismo también recordé su documental "Bowling for Columbine", donde toca el tema de las armas en los Estados Unidos. El libro menciona cosas muy interesantes en el tema de armas, aunque lo trata tangencialmente. Para Moore, el tema de la seguridad del hogar a través de un arma en casa es un mito, y para reforzar su punto, menciona las siguientes estadísticas:
- Es 22 veces más probable que un miembro de tu familia fallezca de un disparo si tienes una pistola en casa que si no la tuvieras.
- Menos de 1 de 4 crímenes violentos son cometidos mientras la víctima está en casa.
- De las veces que se realizan disparos durante un allanamiento de morada con el dueño en casa, sólo el 2% las armas son usadas para disparar al intruso. (El otro 98% de ellas los residentes disparan accidentalmente a un ser querido o a ellos mismos; o lo que es peor, el ladrón toma el arma y los victimiza con ellas).
- Cada año, 500,000 de esas armas compradas para la protección del hogar son robadas. Y lo más probable es que terminen en las manos de aquellos de quienes buscamos defendernos.
El mes pasado, en Brasil, el presidente Lula da Silva sufrió un sorpresivo revés en el tema de la erradicación de armas de los hogares brasileños. En un país donde anualmente 36,000 personas son asesinadas por armas de fuego, casi los 2/3 de la población le dijeron sí a la venta de armas. Algunos sociólogos planteaba que en ese caso, los brasileños entendían que armarse en privado es negativo, pero sin embargo desarmarse y depender de un gobierno en el que no confían, puede ser peor.
Para mí, es evidente que un mundo más seguro es aquel donde las armas sólo las poseen aquellas personas capacitadas (técnica y moralmente) para su uso. Lamentablemente en el tema del desarme, se genera un problema que en economía se le denomina "el dilema del prisionero." Existe esta situación colectiva ideal, donde el común de los civiles no posee ningún arma y nadie sale herido o muere por el uso de ellas. Pero dado que unos no saben qué harán los otros (si entregarán las armas o al menos, se las quitarán), optan por una situación no óptima que asegura por lo menos no salir tan mal parados; es decir, tener armas.
O tal vez yo esté equivocado y el ser humano ha minado sus conceptos básicos de convivencia y desea por todos los medios hacerle frente en rebeldía a la naturaleza. Tal vez estamos destinados a seguir atacándonos unos a otros bajo cualquier pretexto y en el trayecto ir creando nuevas formas, más elaboradas, para alcanzar ese objetivo.
Me cuentan,
Jimmy

